Además de tener menos fuerza física, las personas de edad avanzada suelen tener estilos de vida y formas de relacionarse que pueden aumentar su vulnerabilidad. Por eso, es importante que conversemos con ellos y repasemos juntos algunas medidas de seguridad:

  • Asegurémonos de que tengan a mano un listado con los números de teléfono de la policía, los familiares más cercanos y vecinos por si tienen algún problema de memoria.

  • Recordémosles que no hagan entrar a la casa a nadie que asegure ir de parte de un familiar, ni siquiera si mencionan su nombre.

  • Expliquémosles que no deben pedir ayuda de desconocidos en la calle si no pueden leer o ver con claridad documentos, cuentas de servicios o billetes. Lo mejor es que recurran a un policía o guardia de seguridad.

  • Es importante que no adopten una actitud de debilidad o indefensión. Motivémoslos a que se muestren firmes al defender sus derechos o cuando crean que intentan engañarlos.

  • Pidámosles que no confíen si les ofrecen premios, herencias, encuestas o formularios para realizar reclamos. No deben creer en ninguna historia de desconocidos cuando los llaman o piden entrar a su casa.

  • Concienticémoslos sobre la importancia de que no brinden ni revelen información del cobro de la jubilación o pensión aunque les digan que llaman de la ANSES.

Fuente: “¡Atención! Ideas útiles y consejos prácticos para prevenir y enfrentar la inseguridad”- Paola Spatola

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