El taxi es un medio de transporte cómodo y rápido pero por ser un espacio en el que el conductor y el pasajero están solos, también puede ser riesgoso. Para reducir esa vulnerabilidad, es muy importante tomar ciertas precauciones:

  • Siempre es mejor tomar un taxi de alguna agencia conocida, o mejor todavía, pedir un radiotaxi para que nos notifiquen el número del móvil, la patente, marca y modelo del auto.
  • Mandémosle un mensaje de texto a algún familiar con los datos del taxi que tomamos.
  • Evitemos subir a taxis que se encuentran detenidos a la espera en las puertas de cines, comercios o bancos.
  • Cuando subimos al taxi, asegurémonos de que las trabas de seguridad de las puertas traseras funcionen correctamente, de modo que podamos bajarla para que nadie intente subirse de sorpresa.
  • Mantengamos las puertas trabadas y subamos el vidrio de la ventanilla. Si hace calor y no hay aire acondicionado, dejemos un espacio mínimo para que circule el viento.
  • En lo posible, indiquémosle al chofer la ruta a seguir para evitar que nos lleve por zonas que no conozcamos.
  • Chequeemos que la tarjeta de identificación dentro del taxi corresponda en su totalidad a los datos del vehículo y del conductor.

Fuente: “¡Atención! Ideas útiles y consejos prácticos para prevenir y enfrentar la inseguridad”- Paola Spatola

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