Los cajeros automáticos de los bancos son lugares propensos para que se cometan robos. El constante movimiento de dinero, así como la permanente entrada y salida de gente los convierten en blancos apropiados tanto para arrebatadores como para ladrones. Por eso, a la hora de ir a retirar dinero al cajero, es de vital importancia estar atento a distintas cuestiones:

Es más seguro concurrir al cajero automático a la luz del día. En caso de ser imposible y tener que ir a la noche, hagámoslo acompañados por otra persona.
Antes de entrar, observemos que no haya personas que estén siguiendo nuestros movimientos.
Para mayor seguridad, es importante que en caso de precisar ayuda la solicitemos únicamente al personal del banco.
Para evitar estar mucho tiempo y ahorrarnos ocasionales inconvenientes, es conveniente memorizar las claves de seguridad: no anotarlas en ningún papel ni en nuestro celular.
Una vez que retiremos el dinero, no lo exhibamos ni contemos fuera del recinto.

Fuente: Paola Spatola, “¡Atención! Ideas útiles y consejos prácticos para prevenir y enfrentar la inseguridad”.

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