Los chicos y adolescentes están expuestos a distintos riesgos cuando están conectados a Internet. El principal problema en las redes sociales es la eliminación inadvertida del límite entre lo público y lo privado. Quienes participan en ellas dan a conocer casi sin querer información personal que puede ser usada en su perjuicio, en el caso de que accedan a ella personas malintencionadas. Para reducir amenazas, es conveniente compartir con ellos algunos consejos simples para aumentar su seguridad online:

  • Recordémosles que no debemos compartir nuestra dirección, teléfono ni ningún otro dato que permita localizarnos.
  • Ayudémoslos a configurar su perfil de Facebook para que sólo sus amigos puedan verlo. La opción para que los “amigos de nuestros amigos” puedan verlo no es recomendable.
  • Digámosles que no compartan con nadie las contraseñas. En general, estas demostraciones de confianza o de amistad son problemáticas.
  • Es importante que no acepten solicitudes de amistad de personas desconocidas o de “amigos de sus amigos” si no los conocen.
  • Ayudémoslos a organizar a sus contactos por grupos para delimitar quién puede acceder a los datos publicados y quién no.
  • Recordémosle que nada es temporal en Internet: probablemente las fotos y videos publicados serán vistos por muchas personas durante más tiempo del que creemos.
  • Concienticémoslos para que no divulguen si salen de casa, si están de vacaciones, cómo es su rutina diaria, ni que indiquen su ubicación geográfica en las publicaciones que realizan.
  • Revisemos con ellos la configuración de Facebook para que no aparezcan en los motores de búsqueda.

Fuente: “¡Atención! Ideas útiles y consejos prácticos para prevenir y enfrentar la inseguridad”- Paola Spatola

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